El cóndor pasa, una canción en cientos de idiomas

Cerrando nuestro pequeño homenaje al Perú dedicaremos el presente post a un fenómeno musical que ha dado la vuelta al mundo: El cóndor pasa.

La música ha sido siempre una de las más importantes expresiones humanas que ha permitido transmitir y llevar la cultura a cada rincón del globo. Desde los géneros tradicionales, que hoy se difunden bajo la clasificación de world music; hasta la música contemporánea. Y en todas ellas hay un elemento que suele acompañar inseparablemente: la letra y composición lírica; y en ella a su vez, las lenguas.

La relación entre música e idiomas es por tanto de gran trascendencia. Estamos seguros que cada uno de los que ha tomado algún curso de idiomas, ha escuchado con placer o por obligación, música en el idioma aprendido como parte de su formación. Qué mejor prueba que la apenas mencionada, para sustentar la estrecha conexión entre música-idioma-cultura.

Y es por esta razón que consideramos un caso de particular historia a la pieza musical El cóndor pasa, hoy considerado como el segundo himno nacional peruano.

Dicha pieza se deriva de la zarzuela del mismo nombre escrita por Daniel Alomía Robles y llevada al teatro por primera vez en 1913. La melodía que se desprende de la pieza teatral originalmente no tenía letra, se trataba de una pieza meramente instrumental.

La canción rápidamente se volvió parte del bagaje musical nacional, llegando a ser conocida además en la región. De este modo, el grupo musical argentino Los Incas, interpretó la pieza en sus presentaciones dadas en Francia en los años 1950, en medio de una pequeña revolución musical basada en la valoración de la música latinoamericana por parte de las comunidades europeas.

En el año 1965, Paul Simon, del dueto norteamericano Simon & Garfunkel, conocen en París a Los Incas. Es aquí que Simon solicita a los argentinos los permisos para utilizar la melodía en una composición. Los Incas respondieron que se trataba de una melodía tradicional peruana del siglo XVIII, y por ello, Daniel Alomía Robles nunca apareció en los créditos de dicha versión.

Luego del éxito de dicha pieza, surgen cientos de versiones en el mundo y sus respectivas traducciones. Se calcula que existen más de 4000 versiones y 300 letras. Otra versión de relativo éxito, es la de la italiana Gigliola Cinquetti, conocida como Il Condor.

Y pues así podemos encontrar versiones incluso en japonés y chino mandarín. En el siguiente vídeo, encontrarán una compilación en diferentes idiomas, incluyendo como no, el quechua.

Otra expresión que nos llena de orgullo a los peruanos y a la vez nos explica de manera didáctica la importancia de la lengua como cultura.

Rene Vidal
Project Manager en SMG America

Originally posted 2017-01-17 12:27:13.

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