Purismo lingüístico y precisión terminológica en la traducción en francés

Difundida como lengua materna en la Francia metropolitana y de ultramar, Canadá (principalmente en las provincias del Québec y del Nuevo Brunswick), Bélgica (Valonia y Bruselas), Suiza (Suiza Romanda) y el Principado de Mónaco, el francés es lengua oficial en más de 30 países repartidos por todos los continentes (como herencia del imperio colonial francés y, en menor medida, belga), así como de numerosas organizaciones internacionales como la ONU, la OTAN, el Comité Olímpico Internacional y la Unión Postal Universal. Constituye además una de las lenguas de trabajo de la Unión Europea.

Como sucede con el inglés, también la lengua francesa se caracteriza por una multitud de variantes que, desde un cierto punto de vista, «minan» el tan apreciado purismo lingüístico que este pueblo intenta salvaguardar a través de acciones promovidas por organismos gubernamentales.
En 1635, la fundación de la Académie Française por parte del cardenal Richelieu constituye un punto de partida fundamental para el estudio, la profundización y la «protección» de la lengua francesa. Entre los principales objetivos de esta institución es necesario recordar la creación y la publicación de una gramática y de un diccionario de la lengua, así como la profundización y la difusión de una retórica y de una poesía con el fin de elevar la lengua francesa a la categoría debida de derecho, tanto dentro del Estado como en los estados vecinos. Este importante hecho es el que sanciona e intenta por primera vez la regulación de las bases de la lengua desde el punto de vista gramatical, sintáctico y estilístico, pero sobre todo, la salvaguarda de un patrimonio común, un importante instrumento de representación de la cultura francesa y de su pueblo.

Con el paso del tiempo, esta concepción fue difundiéndose y raizándose cada vez más, tanto que hoy en día la política de defensa de la lengua es una realidad extremadamente concreta y, sobre todo, fuertemente arraigada en la población francesa. Actualmente, tal extrema atención al aspecto lingüístico se percibe no sólo en el uso más común y generalizado del francés, sino sobre todo en el ámbito técnico-jurídico. En este contexto, la difusión de numerosos anglicismos se «contrasta» mediante la investigación terminológica y la creación de los correspondientes neologismos en el idioma, cuyo uso se «aconseja» y debe privilegiarse, y cuya difusión se garantiza por su publicación en el Journal Officiel (el Boletín Oficinal del Estado francés).

Por este motivo, en el campo traductológico, una buena traducción en lengua francesa se caracteriza por el empleo de la terminología correcta y adecuada y por la constante atención a las modificaciones y renovaciones continuas del idioma. Todo esto con el fin de aguantar el paso en la evolución del escenario lingüístico y de proponer textos de cada tipología que se distingan del resto por su alto nivel de cualitativo.

Traducciones de textos para Francia y el público francófono

El purismo lingüístico es apreciado, no sólo en la traducción de textos jurídicos, sino también en la documentación científico-técnica. Estos textos especializados necesitan de una estructura sintáctica y convenciones lingüísticas particulares, indispensables cuando nos dirigimos a nativos franceses, notoriamente atentos a la salvaguarda de su propia lengua.

El traductor debe prestar la máxima atención a la terminología francesa del sector, a menudo caracterizada por el nacimiento de extraños neologismos y frecuentemente adversa al empleo de anglicismos o términos mutados de lenguas extranjeras en general.

El personal de Studio Moretto Group está cualificado para la traducción profesional de textos técnicos especializados en francés: guías técnicas, manuales de instrucciones, folletos publicitarios, artículos científicos, perfiles empresariales, notas de prensa, interfaces de software, etiquetas de productos, especificaciones técnicas, boletines y blogs especializados se enmarcan dentro de nuestras competencias traductológicas en materia técnica, con entregas de los textos traducidos incluso con urgencia.

La traducción legal y financiera en lengua francesa nos involucra en la redacción de actas de acuerdos, acuerdos internacionales, contratos comerciales de distribución y agencia, balances societarios, pólizas de seguros, documentos bancarios en general, relaciones de revisores de cuentas y prospectos financieros informativos. Entre nuestras referencias principales en el campo de la traducción económica-jurídica destaca el Tribunal de Cuentas francés.

Intérpretes en lengua francesa

Además de un atento estudio a los aspectos gramaticales, sintácticos y terminológicos que caracterizan la lengua francesa, el intérprete ha de profundizar en la fonética.

Una pronunciación y una entonación correcta de la lengua constituyen puntos de partida fundamentales para instaurar con el interlocutor francés una relación de confianza y de estima recíprocas. El nativo francés percibe inmediatamente el grado de preparación del interlocutor y, sobre todo, lo interpreta como una actitud de «respeto» no sólo hacia la lengua francesa, sino también hacia la cultura y la propia población.

Nuestra asistencia en la comunicación verbal en lengua francesa comprende servicios de interpretación simultánea y consecutiva. Nuestros intérpretes autorizados traducen en congresos, reuniones empresariales, negociaciones, discusiones sindicales, sesiones parlamentarias, visitas de Estado, ruedas de prensa, visitas a empresas, ferias y eventos, tanto en Francia como en otros muchos países.

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